viernes 30 de abril de 2010

La roca en el zapato


Entramos derecho al cuarto del fondo. Estaba oscuro pero llegaba a ver a los cuatro nenes llorando junto a su madre. La agarré del brazo y la empujé al patio donde estaba su esposo tirado boca abajo con un fusil en la nuca. Primero a ella.


Ensangrentada y desnuda oyó el último silencio del padre de sus hijos. Entré a buscar a los nenes, dos se habían meado encima, y dos se abrazaban sobre la cama matrimonial.

En el camión nos felicitamos por el accionar rápido y la precisión del mapa.
Después compartimos tabaco.

Lo único que no había calculado era el dolor. Este dolor.

6 partículas:

jorge castagna dijo...

mostrar tanto dolor en cuatro líneas y con arte me parece brillante

María Sol dijo...

Si hay algo que todos los seres vivos compartimos es el dolor, del más bueno al más hijo de puta, nadie puede escapar de el.
tus palabras son siempre hermosas y sabias,si podes hacer magia hasta escribiendo algo crudo!!
te amo nena!!!

ade dijo...

- QUE PUEDO DECIR QUE YA NO HE DICHO...NO HAY DUDAS HERMOSA, SOS UN ARTISTA. TE QUIERO UN MONTONAZO. ADE

Henry dijo...

La roca en el Zapato es la idea que nunca se mata. El tabaco compartido es la impunidad.
Y tus once líneas la marca indeleble que queda.

tebeso

**VaNe** dijo...

Uffffffff! Contundente. Maestría total.

Juan Cruz Vassallo dijo...

El final es el último disparo. Excelente